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Comunidades pesqueras

El proceso de reforma se presenta en un momento en que en las comunidades europeas de pesca convergen varias crisis. La crisis de los recursos en primer lugar, ya que la capacidad de la flota comunitaria supera con creces la base disponible de recursos al tiempo que se reducen el rendimiento económico de la actividad y las oportunidades de pesca. La crisis del petróleo, puesto que las operaciones de pesca dependen en gran medida del combustible, de manera que la escalada de precios y la inseguridad del suministro suponen un grave detrimento de la base económica de la pesca. La crisis económica mundial, que hace escasear el crédito y otras fuentes de financiación disponibles para las inversiones y que se acompaña de una caída del poder adquisitivo de los consumidores. La crisis alimentaria que profundiza el abismo entre la oferta y la demanda de productos de la pesca, ya que más del 60% de la demanda de la UE de productos de la pesca tiene que ser satisfecha mediante las importaciones. Y la crisis socioeconómica para las comunidades costeras que dependen de la pesca para sobrevivir, resultado de la combinación de todas las anteriores.

El Libro Verde hace hincapié en que la pesca desempeña un importante papel en el tejido social y en la identidad cultural de muchas regiones costeras de Europa, y que muchas comunidades costeras siguen siendo dependientes de la pesca para sus ingresos, algunos de ellos con un potencial limitado para la diversificación económica. Garantizar la sostenibilidad de las comunidades europeas de pesca frente dichas crisis debería ser una prioridad del proceso de reforma.

La pesca a pequeña escala puede asimismo tener un peso decisivo en la balanza medioambiental de la pesca europea y amortiguar el impacto social y económico que podrían tener sobre las comunidades que dependen de la actividad pesquera la actual crisis del sector en Europa y las medidas que se tomen para paliarla. Abajo las condiciones adecuadas este sector tendría una mayor capacidad de generar empleo decente y de repartir los beneficios de forma más equitativa, le haría menos dependiente de los combustibles y demás insumos y le otorgaría una mayor flexibilidad para adaptarse a los ciclos estaciónales, anuales y plurianuales y a las cambiantes circunstancias del contexto económico, ecológico y social.

Pero los pescadores artesanales se encuentran a menudo mal organizados y sus intereses son subestimados en gran medida a escala nacional, regional y europea. Los acuerdos institucionales en los ámbitos nacional y paneuropeo suelen orientarse hacia intereses de mayor envergadura y mayor peso económicos. De esta manera el sector artesanal suele quedar marginado de los procesos de consulta y de adopción de decisiones, escasamente informado sobre acontecimientos que inciden sobre ellos (cambios de estrategia, normas nuevas, comercio internacional, cambio climático y otros muchos) y consecuentemente más vulnerable ante la competencia de otras partes interesadas.

Al mismo tiempo, la mujer desempeña un papel fundamental, aunque a menudo discreto o incluso invisible en los procesos de producción posteriores a la cosecha. Por un lado son las esposas y las madres de los pescadores. Pero por otro lado, las mujeres participan física, económica y socialmente en la compra de insumos, en la captura, en la transformación y en la venta y distribución, así como en la gestión de pequeñas empresas del sector. Con frecuencia su esfuerzo se ve mal remunerado y no son respetadas. En general su presencia en las organizaciones de pescadores es escasa, así como su papel en los procesos de consulta y toma de decisiones a escala regional y europea. Este  desfavorezca el desarollo sostenible , y el proceso de la reforma debería tratar de esto.

Para reformar la pesca UE de modo que se fortalezca la capacidad de las comunidades de pesca de sacarse del apuro, hay que responder a las cuestiones siguientes, entre otras:

  • ¿Cuáles son las relaciones sociales y económicas entre la captura de pesca y las actividades que se desarrollan en la costa, entre los hombres y mujeres, y entre la captura y el consumo, y cómo pueden estructurarse éstas para asegurar la sostenibilidad social, económica y medioambiental?
  • ¿Cuáles son las amenazas y oportunidades para los modos de vida derivados de una pesca sostenible, pasando por el turismo, la pesca recreativa, las reservas naturales, los parques eólicos, la extracción de petróleo y minerales y otros tantos?
  • ¿Qué función pueden desempeñar los subsidios, en el fomento apropiado de los acuerdos institucionales o en las estructuras necesarias para permitir una participación significativa de los pescadores de pequeña escala en la gestión y toma de decisiones? ¿Cómo pueden los subsidios jugar un papel significativo en la construcción de capacidades y en el fortalecimiento de dichas instituciones, y en sostenimiento de modos de vida en las comunidades pesqueras?